Llevamos una semana con el bebé muy resfriado y como es normal, más demandante si cabe, yo casi no duermo, con lo cual me siento espesa, irritable y sensible. Naia está demandando brazos, atención exclusiva y se la ve triste y provocadora. "Tú también eres mi mamá""tienes que cogerme enbrazos AHORA" "PUES SI NO ME HACES.... VOY A HACER..." Y así llevamos una semana.
Coincide que papá tiene mucho trabajo, le ve poco y le echa de menos. ¡SI ES QUE SE JUNTA TODO!
Y en estos días difíciles pienso a menudo... estos son los momentos más duros, pero también es verdad que es cuando más oportunidades me ofrecen mis hijos y la Vida para CRECER. Manejar mis emociones, mis actitudes y acciones cuando no estoy con muchas pilas me resulta tremendamente difícil, pero también creo que es de esos momentos de los que mis hijos más se van a acordar y quiero esforzarme por actuar como un buen modelo de enfado. ¡UFFF QUÉ DIFICIL!
Creo que voy a tener que buscar el libro "inteligencia emocional" para niños, no recuerdo la autora, pero me va a venir bien. Y de todas maneras, algo que nunca he de olvidar y que me repito como un mantra es la frase de Rosa Jové:
"Quiéreme cuando menos o merezca
porque es cuando más lo necesito"
Y ésta de Carlos González:
"Trata a tus hijos con el mismo respeto con el que tratarías a tus invitados"
La verdad es que me cuesta un montón cuando mi pequeña "mayor" de 4 años me dice "mira mamá" mientras se pasea por toda la casa con los pies llenos pintura, al mismo tiempo que afirma "y yo no lo voy a limpiar porque no quiero y cada uno hace lo que quiere, Mamá" (nota: por supuesto yo estaba cambiando el pañal del bebé en ese momento). Y me viene a la mente Rebecca Wild con el tema de los límites.
Sí, las mamás unschoolers también tenemos días difíciles.